Después de la XII Feria Internacional del Libro

Después de concluida la XII feria internacional del libro dedicada este año al centenario del profesor Juan Bosh, y como país invitado a esa hermosa tierra de Brasil, llena de encantos, alegrías y fiestas, rebosante de hombres y mujeres llenos de densidad, capaz de despertar al más profundo de los sueños, o ser inspiradores para escribir el más sentido de los poemas.

Con nostalgia se despidió la Feria la noche del domingo, con nostalgia me despedí de libros, anaqueles, café bohemio, espectáculos infantiles, recitales, estatuas humanas, y toda clases de actividades que nos hicieron cada tarde llegar hasta allí a ver libros y encontrarnos con amigos. Con nostalgia despedimos este espacio que por quince días llenó de cantos, lecturas, coloquios, danzas y fiestas los jardines del Teatro Nacional en fin, una plaza de la cultura llena de cultura.

Con nostalgia despedimos amigos y conocidos que llegaron al país, esas librerías internacionales con precios y gustos al alcance de todos. El pabellón de autores dominicanos, que nos creó un espacio para que todos y todas participaran de importantísimas actividades, dándole paso a todo escritor dominicano. En ese pabellón, con un excelente programa que abarcó desde los más jóvenes, y prometedores con sobrado talento que allí se presentaron, hasta los veteranos de la literatura y la vida social del país, estos todos que llenan a una de orgullo, al saber que compartimos con ellos este pedazo de tierra . Allí estaban las jóvenes poetas que pertenenecen al Taller Fundación Literaria Aníbal Montano, en San Cristóbal, en una tarde de poesías, voces de mujeres, estas jóvenes que llenaron de entusiasmo la sala , y todos escucharon con bastante entusiasmo interpretaciones de su autoría. ¡Les felicito! Y te felicito Valentín Amaro, por la pasión que pones, entusiasmo y amor con que manejaste este espacio, fuiste una pieza muy importante para que la feria se luciera de la manera que lo hizo.

Por otro lado, no quiero dejar de hacer público los entusiasmos y alegría que sentí y la capacidad de convocatoria de nuestra amiga Yanela Hernández, quien presentó la antología de poesías interpretadas por ella, que pertenecen a varios poetas de diferentes generaciones. En un CD doble que recopila esos poemas, que han dado la vuelta al mundo, el café bohemio situado en el corazón de la Feria se lució con esta actividad, donde cada tarde presentaban una actividad para deleitar el alma y espíritu acompañado de un copa de vino, este día especial para esta dama de la comunicación y la actuación en la República Dominicana, desde lo más profundo de mi alma: éxito y muchas felicidades.

No quiero dejar de saludar y felicitar al secretario de Cultura, José R. Lantigua, quien dio un apoyo desde lo más profundo de su ser a este proyecto de la talentosa comunicadora,y todo lo que fue el desarrollo de la Feria, a quien en las palabras de apertura de esta puesta en circulación se le brotó su sensibilidad de poeta.

Una persona que albergó este proyecto en sus sueños, a quien admiro y aprecio por su don de gente, caballero, y por su pasión de llevar los sueños de los demás, como si fueran suyos propios, y no puedo dejar de mandar este público abrazo y especial saludo, el poeta Basilio Belliard.

Tampoco quiero dejar de felicitar al concluir esta Feria, por este medio, a esa mezcla de talentosos y talentosas artistas que cada día se daban cita en estos espacios, para hacer de dicho lugar unos días de ensueños, de olor a cultura, de vivencias nuevas, de suspiros, y de saber que nos encontrábamos en nuestra fiesta del libro. Estos son esos que mueven a hacer las cosas bien, con sensibilidad , esos que se mueven por la pasión que nace desde lo más profundo de su ser, los actores y actrices, los cantantes y declamadores, los poetas, a esos que aman la vida que nadie puede ver , que va más allá de esta que cada día nos devora con las mismas mentiras y promesas, esos artistas todos comprometidos con ellos mismos ,con sus penas y alegrías, elevaron un fuerte entusiasmo porque el país quedara a la altura realmente de ellos, allá lejos, arriba, donde se encuentran sus sueños.

Cuando la vida la manejamos en equipo nos damos cuenta que funciona, entonces no me explico por qué tanto individualismo en este pedazo de tierra.

La única diferencia de este equipo que trabajó en la Feria del Libro, es que su único compromiso es el sueño de ver cada día, a cada paso, un país culto y con verdadero valor hacia la cultura. ¡Felicidades! Hasta la próxima Feria manito, que tendremos a México como país invitado.

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