Este 10 de octubre el mundo conmemora el Día de la Salud Mental, establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), “con el propósito de cambiar nuestra forma de ver a las personas que padecen enfermedades mentales”. Pero, unido al propósito de comprender a estos seres humanos, existe un número mayor de reflexiones.
Por ejemplo, la pregunta del porqué se ha incrementado el número de suicidios en estos días y, además, qué debe hacer la persona cuya inquietud, temor y hasta pánico se multiplican en estos días debido a la inseguridad ciudadana.
Especialistas en Psiquiatría convergen en afirmar que las fuertes frustraciones que padecen algunas personas en República Dominicana, reflejadas en cifras de suicidios, se deben a que la mayor parte de la propaganda que cada día recibe el ciudadano le lleva a pensar en un consumismo que escapa de sus posibilidades y la incapacidad de dar solución a lo cotidiano de su existencia.
En otro sentido, quien asume la delincuencia como camino para solucionar algunos de sus males, no solo viola los esenciales límites de una salud mental propia, sino de quienes resultan víctima de sus fechorías.
Se habla de una cifra de 400 millones de personas que sufren trastornos mentales, neurológicos u otro tipo de problemas relacionados con el abuso de alcohol y drogas en el mundo. “Algunas de las enfermedades mentales más comunes son la esquizofrenia, Alzheimer, epilepsia, alcoholismo, depresión, entre otras”.
Nadie es inmune a los trastornos mentales, independientemente de su origen clasista y otros factores. Si bien la Organización Mundial de la Salud aconseja emplear políticas que mejoren “la calidad de vida de las personas que tienen una enfermedad mental, así como de sus familiares y de todas las personas de su entorno”; de lograr menos exclusión, menos discriminación y más ayuda; también se suma a todo esto la necesidad de una brújula para los gobiernos, los cuales deben esgrimir políticas públicas y muchas acciones más, capaces de enfrentar este problema desde su raíz misma.




