El Presidente de la República Danilo Medina realizó este fin de semana una visita repentina al empobrecido sector de La Barquita, donde los vecinos y dirigentes comunitarios pudieron intercambiar informaciones y, lo que es mejor aún, decir directamente al mandatario los males que les afectan, sobre todo en estos días que han seguido a la tormenta Isacc.
Lo interesante de este recorrido, no es solo la sorpresa, que se llevó a cabo sin alborotos ni algarabías, como se está acostumbrado; lo que más conmovió fue el compromiso asumido por Medina a no esperar que ocurran “malos tiempos”, sino que es ahora que deben preverse y actuar para impedir que esas pobres personas vuelvan a perder sus exiguas propiedades: “Estamos viendo el drama de la gente de La Barquita, y viéndolo ahora que no está lloviendo para saber qué soluciones buscamos. Lo que queremos es escuchar y el próximo sábado nos vamos a reunir con los líderes comunitarios para realizar una reunión desde ya de trabajo”, dijo el jefe de Estado y las miradas de los moradores del lugar bajaron del cielo hacia quien está prometiendo lo que durante décadas han observado muchos gobiernos, pero desde lejos…
En días pasados este multimedios DominicanosHoy realizó recorridos por lugares como éste, llámese El Tamarindo, La Puya de Arroyo Hondo, La Ciénaga, entre otros, y constató que esas comunidades viven “a la buena de Dios”, de manera que resulta más que alentador que la principal figura del Estado haya comenzado por una de ellas y prometa continuar estas visitas, previas a la adopción de medidas que impidan el sufrimiento y la vida en suspenso de sus habitantes.
“Vista hace fe” y promesas cumplidas la incrementan. El tiempo dará razón acerca de que Danilo Medina se ocupará de hacer lo que realmente nunca se ha hecho. Esperemos.




