México causó una inmediata impresión en un partido inaugural del Mundial de 2026 cargado de dramatismo, al ganar dos a cero a Sudáfrica en un encuentro que dejó tres expulsiones.
La selección mexicana se rehizo de la enorme decepción de quedar eliminada en la fase de grupos hace cuatro años en Qatar. Entonces rompió una racha de siete presencias consecutivas en octavos de final, una hazaña que se había convertido casi en una maldición por no dar el salto a los cuartos.
Este año, sin embargo, hay motivos para la esperanza. México ha alcanzado los cuartos de final en dos ocasiones en su historia y en ambas fue como anfitrión, en 1970 y 1986. Aguirre formó parte de aquella selección de 1986.




