Londres.- España luchará por las medallas en el torneo olímpico de baloncesto después de un partido duro y farragoso en el que supo aguantar desde la defensa sus carencia en ataque y que ganó 66-59, por casta a un equipo francés que no supo aceptar su enésima derrota y se comportó de forma antideportiva en los últimos segundos.
España y Francia se mostraron mucho respeto desde el inicio. Defensas muy cerradas, ataques muy controlados y un ritmo de partido bajo. El equipo español comenzó a acusar los primeros problemas: falta de fluidez anotadora.
Francia obtuvo las primeras ventajas del partido, gracias al dominio de Tony Parker, que impuso el tempo del partido. Las sensaciones españolas no fueron buenas y menos mal que Sergio Rodríguez conectó con Rudy Fernández en un «alley-hoop» para cerrar el primer cuarto con 22-17 con un regusto un poco menos amargo.
En el segundo cuarto siguieron los problemas. La selección optó por una defensa en zona para intentar minimizar los daños por el ataque galo, porque en ataque los porcentajes de anotación siguieron sin mejorar (3 de 6 en tiros de dos y 1 de 9 en triples hasta el momento).
Sin hacer daño al rival, la defensa e intentar crecer desde ella fue la única opción del equipo nacional, que aguantó el chaparrón de un Florien Petrus reconvertido en asesino implacable desde el triple (2 de 2) y autor de diez puntos.
Trabajo atrás y paciencia franciscana en ataque comenzaron a dar escasos frutos, pero frutos al fin y al cabo. El equipo francés empezó a quedarse sin ideas en la ofensiva y su ventaja se fue reduciendo desde el 27-19 del minuto 12.30 al 37-34 con el que se llegó al descanso, que dejó el partido abierto a cualquier opción.
España no jugó bien la primera parte, pero supo sufrir y esperar su oportunidad.
ARGENTINA
La selección de Argentina, que este miércoles venció a Brasil por 88-77 en los cuartos de final del torneo olímpico de básquetbol, luchará por ocupar alguna posición en el podio de Londres 2012, al tiempo que acaba con las aspiraciones de su máximo rival en sudamérica.
La presencia de Pablo Prigioni en la pista, tras superar un cólico nefrítico hace apenas unos días, habla de la importancia del partido. Para brasileños y para argentinos. Dos viejos enemigos íntimos en busca de un puesto en semifinales.
La gloria de luchar por las medallas para el vencedor y el regreso a casa para el perdedor era lo que estaba en juego y ambos decidieron jugar al ataque, con gran preponderancia sobre las defensas rivales en los primeros veinte minutos.




