LAS VEGAS.- La grandeza de la pelea de este sábado ha estado cuestionada desde que se firmara.
Para algunos, es meramente un combate intermedio o preparatorio para el verdadero combate que todos quieren ver entre Pacquiao y Mayweather. Para algunos, es un combate tan competitivo como cualquier otro.
Pero para Manny Pacquiao, protagonista indiscutido del evento de este sábado y oficialmente proclamado como el mejor boxeador del mundo libra por libra tras la salida de los rankings de Floyd Mayweather Jr. debido a su prolongada inactividad, la pelea grande, la más digna de ser peleada, todavía está por delante. Y el enemigo, nos dice el campeón de origen filipino, es el desafío más formidable que se pueda imaginar.
"Toda mi vida he tenido que pelear. Como niño he peleado para comer. Y ahora cuando peleo los filipinos me llaman payani o héroe. Yo creo que este mundo necesita más héroes. Mi mayor pelea no es en el boxeo. Mi mayor pelea en la vida es terminar con la pobreza en mi país. En este sábado voy a usar guantes amarillos como símbolo de la unidad, para terminar con la pobreza. Los invito a todos a vestir de amarillo el sábado para que podamos ganar esta pelea juntos y unidos," dijo Manny Pacquiao en un emotivo y sorprendente mensaje leído hacia el final de su aparición en la conferencia de prensa previa a su combate de este sábado ante Shane Mosley en el MGM Grand de esta ciudad.
"La gente se olvida de que estos dos tipos son dos grandes personas que simplemente saben pelear muy bien", había dicho momentos antes el entrenador de Mosley, Nazeem Richardson, resumiendo sin saberlo la sensación que dejaría Pacquiao con su sorprendente declaración. Y esa noción sería refrendada luego por el filipino durante su breve pero muy aplaudida alocución.
"Estoy feliz de que no haya habido insultos en esta pelea, y es un buen ejemplo para los chicos que idolizan a los peleadores, porque todos somos amigos y nos llevamos bien, y no nos hace falta insultarnos para vender la pelea", dijo Pacquiao, rodeado de su equipo que incluye incluso al gobernador de su provincia de Sarangani, Chavet Singson, y obviamente a su inefable entrenador Freddie Roach.
Amplio favorito para ganar este combate, Pacquiao (52-3-2, 38 KOs) ya es, a sus jóvenes 32 años, el boxeador zurdo más exitoso de todos los tiempos, y también el mejor peleador asiático de la historia. Es el primer boxeador en ganar un total de 8 campeonatos mundiales (reconocidos alternativamente por organismos rectores o por carácter transitivo linear) en igual número de divisiones, un logro que seguramente será difícil de igualar. Desde su debut en el peso mosca a sus 16 años en 1995, Pacquiao ha transitado por 10 divisiones, y no ha dado señales de perder un ápice de su velocidad, su energía y su imparable volumen de golpes.
Nadie ha podido doblegarlo en más de dos ocasiones, y si efectivamente realiza un combate ante Juan Manuel Márquez en su próximo compromiso y derrota al enorme campeón mexicano de manera convincente (luego de empatar y ganar en dos cerrados y memorables combates), entonces no habrá un solo púgil en la tierra que pueda alegar fehacientemente su superioridad sobre Pacquiao.
El actual congresista de su país es quizás el rostro del boxeo en el mundo actualmente, y ante Mosley (46-6-1, 39 KOs) tendrá a un púgil que marcó, con un enorme esfuerzo y una inagotable voluntad de éxito, una época en el boxeo a fuerza de venir deshacer mitos y de imponerse ante cualquier desafío. Saltó a la fama como el primer escollo en el camino de Oscar de la Hoya (a quien venció dos veces en memorables choques llenos de acción y gran boxeo) hacia una mayor gloria, siendo hasta hoy el único en doblegar al Niño de Oro en dos oportunidades. Destruyó, a pesar de no haberse hecho un nombre como pegador, a dos sólidos y rudos campeones como Ricardo Mayorga y Antonio Margarito, y hasta dejó una imagen de valentía y arrojo extraordinarios en sus dos mayores derrotas, ambas ante el gran Vernon Forrest allá por el 2002. La posibilidad, entonces, de que Mosley baje del pedestal a otro grande de su época no parece muy lejana.




