La Guaira inicia lenta recuperación un mes después del devastador doble terremoto

Con el rescate concluido, la prioridad ahora es remover escombros, restablecer servicios y atender a miles de familias que aún permanecen en refugios y campamentos improvisados
Con el rescate concluido, la prioridad ahora es remover escombros, restablecer servicios y atender a miles de familias que aún permanecen en refugios y campamentos improvisados

Caracas.– Un mes después del devastador doble terremoto que sacudió a Venezuela, la región de La Guaira comienza a dar los primeros pasos hacia la recuperación, tras concluir la fase de rescate y superar los momentos más críticos de la emergencia. Aunque la actividad comercial empieza a reactivarse lentamente y avanzan los trabajos de limpieza, miles de personas continúan desplazadas y la tragedia sigue dejando profundas secuelas.

Durante los primeros días posteriores a los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, el panorama era desolador. Decenas de edificios colapsaron o quedaron gravemente dañados, mientras cientos de personas permanecían atrapadas bajo los escombros esperando ser rescatadas.

En medio del caos, residentes denunciaron la escasa presencia inicial de organismos de socorro, lo que obligó a los propios vecinos a organizar labores de rescate improvisadas. No fue sino unas 60 horas después cuando brigadas nacionales, apoyadas por equipos internacionales especializados, comenzaron a desplegarse de forma masiva.

Con las posibilidades de encontrar sobrevivientes prácticamente agotadas, los equipos extranjeros han iniciado su retiro progresivo del país. En su lugar, la maquinaria pesada domina ahora las labores en La Guaira, enfocada en la remoción de toneladas de escombros y en la demolición controlada de edificaciones que representan un riesgo para la población.

Mientras tanto, cientos de familias permanecen en campamentos improvisados y tiendas de campaña distribuidas en distintos puntos del estado, a la espera de que las autoridades determinen si sus viviendas son habitables o deben ser demolidas.

Otras familias continúan buscando los restos de sus seres queridos entre los edificios derrumbados, especialmente en el complejo residencial OPPE, ubicado en la parroquia Caraballeda, uno de los sectores más golpeados por la tragedia.

En el sector Mare Abajo, en la parroquia Carlos Soublette, decenas de personas sobreviven en carpas donadas por la organización cristiana estadounidense Samaritan’s Purse, mientras esperan los resultados de las inspecciones estructurales realizadas por las autoridades.

Eva Cedeño, residente de la zona y supervisora de una escuela que será demolida, confesó que el temor sigue marcando la vida de quienes sobrevivieron al desastre.

«Todavía tenemos pánico de volver a nuestras casas. Los edificios siguen en pie, pero tienen grietas y paredes colapsadas. Aquí seguimos echándole ganas», expresó.

Relató además que su nieto de seis años se niega a regresar a la vivienda, luego de sufrir una caída mientras intentaba escapar durante el terremoto.

La mujer explicó que, aunque ingenieros ya realizaron una primera evaluación, espera una segunda inspección de la Fundación Misión Hábitat y Vivienda antes de decidir si puede regresar a su hogar.

«Quisiera volver a mi casa, a mi zona de confort. Lo deseo todos los días. A veces me invade la depresión, entonces salgo a caminar para no desesperarme», manifestó.

Cedeño recordó que ha vivido durante 52 años en La Guaira y sobrevivió a los deslaves de 1999 y 2010, pero aseguró que el reciente terremoto «ha sido lo peor» que ha experimentado.

También la funcionaria policial Eugelys Caicedo afirmó que prefiere dormir en una carpa frente a su vivienda antes que trasladarse a un refugio gubernamental, debido a la confianza que tiene en sus vecinos.

Desde el pasado 24 de junio permanece a la intemperie, soportando lluvia y altas temperaturas.

«Seguimos sintiendo como si la tierra todavía estuviera temblando», afirmó.

Aunque reconoció que la ayuda humanitaria ha llegado, pidió que la población afectada no sea olvidada.

«La recuperación será larga. Necesitamos agua potable porque la contaminación es muy fuerte y hay demasiadas moscas y zancudos», advirtió.

Avanza la recuperación de servicios

El gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, informó que el proceso de recuperación continúa con la reactivación gradual de los servicios públicos y del transporte.

Indicó que durante los primeros días de la emergencia fueron contratados 30 autobuses para ofrecer transporte gratuito a la población y que actualmente ya operan 224 unidades de transporte público en la entidad.

Asimismo, señaló que cerca de 13,000 efectivos de seguridad, incluidos 4,500 agentes de la Policía Nacional Bolivariana, participaron en las labores de asistencia y control durante la emergencia.

Terán aseguró además que el suministro de combustible opera con normalidad, mientras cuatro de las 19 estaciones de servicio permanecen en proceso de rehabilitación.

En cuanto al sistema eléctrico, afirmó que el 96 % del estado ya dispone nuevamente de energía, mientras continúan los trabajos para restablecer completamente el alumbrado público.

Por otra parte, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses convocó a los familiares de menores desaparecidos a realizar pruebas de identificación genética para determinar la identidad de 38 cuerpos de niños y adolescentes que permanecen sin identificar en la morgue provisional instalada en el puerto de La Guaira.

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