La verdadera dimensión del mando

El propósito no debe ser permanecer largos años en los cargos para luego salir fondeados, como quien se retira al silencio de los puertos muertos.

El verdadero propósito del servicio es dejar huella, no acumular tiempo. Porque hay trayectorias largas que no dicen nada… y gestiones breves que transforman instituciones.

Quien ejerce el mando con sentido de trascendencia no piensa en cuánto dura, sino en cómo sale. Y salir bien no es retirarse a una especie de hibernación social, desapareciendo del escenario público hasta reaparecer apenas en una esquela mortuoria. Eso no es retiro digno, es renuncia al compromiso.

Homero Luis Lajara Solá

El liderazgo verdadero no se extingue con el cargo. Cambia de forma. Se convierte en orientación, en ejemplo, en palabra oportuna cuando hace falta.

El que sirvió con honor y carácter no necesita esconderse; su autoridad moral le permite seguir aportando sin interferir, sin estorbar, pero tampoco ausentarse.

Porque al final, lo que permanece no es el tiempo ocupado en una silla, sino la estela dejada en la institución y en las generaciones que vienen detrás. Ahí es donde se mide la verdadera dimensión del mando.

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

La verdadera dimensión del mando