Jerusalén.– El apoyo al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se ha visto erosionado tras un alto el fuego con Irán percibido por los israelíes como una imposición de Estados Unidos tras 40 días de guerra que no han conseguido los objetivos prometidos, lo que ha derivado en decepción y desconfianza entre sus propias bases.
Un sondeo publicado por el Canal 12 israelí tras el cese de las hostilidades en el país persa muestra que el partido de Netanyahu (el Likud) obtendría 25 escaños si las elecciones se celebraran ahora, dos menos que los que arrojaba otro sondeo antes del conflicto de la misma cadena.
Con unas elecciones previstas para otoño, en las que los sondeos no dan a la coalición de Netanyahu la mayoría para gobernar, el retroceso en el apoyo se enmarca en un clima marcado por la división.




