Miami. La reanudación de los vuelos directos de American Airlines entre Miami y Caracas, que podría comenzar tan pronto como este 30 de abril, significa para muchas personas de Venezuela en EE.UU. la posibilidad de acortar una separación que durante años se volvió rutina, dolor y gasto.
Aunque la fecha tentativa, anunciada por la aerolínea estadounidense la semana pasada, aún depende de permisos oficiales y planes de seguridad, una vez que comiencen, estos serían los primeros vuelos directos entre Venezuela y Estados Unidos en más de seis años.
Para una diáspora acostumbrada a medir el tiempo en cumpleaños, navidades y funerales perdidos, o presenciados mediante videollamadas, la noticia cayó como un bálsamo sobre la nostalgia y alimentó la esperanza de que «las cosas por fin mejoren en Venezuela» y que la vida de alrededor de un millón de venezolanos en Estados Unidos se suavice, al menos a la hora de ir a casa, según expresaron algunos.




