Este jueves, el papa León XIV subrayó la importancia de abordar los casos de delitos asignados al Dicasterio de la Doctrina de la Fe, entre los que se encuentran los casos de abusos, siempre asegurando que se respeten los principios de “justicia, verdad y caridad”.
En su encuentro con los miembros de la plenaria del Dicasterio, el papa hizo hincapié en la necesidad de “recibir y acompañar, con toda benevolencia y discernimiento, a los obispos y superiores generales encargados de tratar estos casos delicados que recaen bajo la jurisdicción de este ministerio vaticano”.
León XIV destacó la naturaleza sensible de este ámbito ministerial y recalcó que es esencial garantizar que las demandas de justicia, verdad y caridad se cumplan de manera constante en estos procesos.
El pontífice estadounidense y peruano también expresó su gratitud por los numerosos documentos elaborados por el Dicasterio, como la declaración “Dignitas infinita“, que aborda la dignidad humana, la cual, según observó, “en estos tiempos se ve «gravemente amenazada» por las guerras en curso y por «una economía que prioriza el lucro“.
Robert Prevost, quien también participó en la reunión, valoró el trabajo de este ministerio vaticano en la transmisión de la fe cristiana, afirmando que “es innegable que, en las últimas décadas, se ha producido una ruptura en la transmisión generacional de la fe entre el pueblo católico”.
“Crece el número de quienes ya no perciben el Evangelio como un recurso fundamental para su existencia, sobre todo entre las generaciones más jóvenes“, aseveró.
Destacó que “hay muchos jóvenes que viven sin ninguna referencia a Dios y a la Iglesia y, si por una parte esto causa dolor en nosotros los creyentes, por otra parte debe llevarnos a redescubrir la dulce y consoladora alegría de evangelizar.




