El Ayuntamiento del Distrito Nacional presentó este miércoles un estudio sobre los niveles de ruido en la ciudad de Santo Domingo, valorado positivamente por los comerciantes, quienes prometieron su colaboración para tomar las debidas medidas de control.
El estudio fue realizado durante el año 2010 por el Departamento de Calidad Ambiental de la Dirección de Gestión Ambiental, apoyados por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica).
De acuerdo a la ingeniera Angelina Aquino, encargada de Calidad Ambiental del ADN, los niveles de ruidos encontrados superan los 50 decibeles que permite la ley, llegando hasta a casi al doble los límites permisibles.
El estudio fue realizado en todo el Distrito Nacional, encontrándose la circunscripción 3 como la que más alto nivel de ruido presentó.
René Japa, presidente de la Asociación de Comerciantes Detallistas, saludó la iniciativa y se mostró confiado en que los resultados obtenidos por este estudio puedan contribuir a tomar las medidas de control necesarias.
Fermín Troncoso, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, también estuvo presente en la presentación del estudio y por igual valoró positivamente el esfuerzo del Cabildo por controlar los niveles de ruido que se producen en negocios y otros establecimientos de la Capital y en vehículos.
En este sentido, el Secretario General del ADN, Domingo Contreras indicó que estos estudios tienen como propósito dotar al Ayuntamiento de la base de información necesaria para crear una normativa que ayude a regular y educar a las personas acerca de la importancia de la contaminación ambiental.
Los comerciantes, que fueron convocados por el Ayuntamiento del Distrito Nacional para darles a conocer el estudio, se mostraron curiosos sobre cómo podrán ellos medir los niveles de ruido que se producen en sus respectivos negocios.
Aclararon que ellos no representan a los colmadones, tan profusos en todo el país en los últimos años, por lo que indicaron que no son compromisarios de lo que ocurre en estos negocios.
El estudio indica que buena parte del Distrito Nacional presenta preocupantes niveles de contaminación sónica, producto mayormente del ruido que emiten comercios como los colmadones ubicados en zonas residenciales y de alta densidad. El aire, en cambio, que se respira en la ciudad contiene concentraciones aceptables, dentro de los estándares internacionales, de carbono, dióxido de azufre y de nitrógeno.
Según los resultados del estudio, en múltiples zonas del DN “se encontraron valores muy altos de contaminación por ruido, situándose por encima de los límites permisibles establecidos en las normas del país” tanto en horario diurno como durante la noche.




