Para enamorarse de Chicago basta apreciar su arquitectura, el arte, el diseño y la vanguardia. Cuatro elementos recurrentes en una ciudad que, luego de haber sido devastada en el incendio de 1871, reunió a un grupo de jóvenes arquitectos para que reconstruyeran lo poco que quedó y dejaron como resultado una de las metrópolis más imponentes, importantes y pobladas de Estados Unidos, con 2,7 millones de residentes y 9’481.409 habitantes en el área metropolitana.
Tiene edificios tan altos que le hacen cosquillas al cielo, pues superan los 100 pisos. También conocida como Windy City o Ciudad de los Vientos, advierte a sus turistas sobre las frías temperaturas que la golpean, y aunque en primavera y otoño el clima se caracteriza por ser templado, los habitantes aseguran que los helados vientos que soplan desde el lago Michigan se cuelan entre los edificios en invierno y obligan a las personas a abrigarse bien.
Caminar en otoño por esta ciudad es como hacerlo por Bogotá a mediodía, en un día seco: el frío no espanta y el calor no se asoma.
Es un clima perfecto que invita a recorrer a pie sus limpias y organizadas calles o áreas, como The Loop, un sitio en el que se concentra la mayor parte del movimiento comercial y de negocios, y donde están los edificios más grandes de la ciudad.
Millennium Park
Situado en el Loop, al lado del Instituto de Artes de Chicago, este es uno de los lugares más emblemáticos de la urbe. Su área, de 99.000 metros cuadrados, alberga diversas obras de arte, como la del artista Anish Kapoor, que, inspirado en el mercurio, construyó entre el 2004 y el 2006 la Cloud Gate .
Esta escultura, de 98 toneladas y con forma de fríjol brillante y plateado, sorprende a los turistas, pues refleja su entorno y resulta perfecta para jugar a los autorretratos con poses extrañas, aprovechando su curiosa figura.
El parque, que en invierno se convierte en una pista de hielo y que durante todo el año hace de galería pública, también tiene las fuentes Crown, apetecidas por locales y turistas para quitarse los zapatos y lavarse los pies.
The Willis Tower
También conocida como la torre Sears, la Willis Tower, que en 1973 recibió el título de edificio más alto del mundo (con 442 metros), es el más alto de la ciudad.
Con una gran vista panorámica, desde allí es posible despedirse de Chicago, pero no antes de probar la famosa deep-dish pizza , que tiene un grosor superior a 3 centímetros de queso y una deliciosa capa de salsa de tomate artesanal.
Si usted va a Chicago… estas son algunas recomendaciones
Los colombianos necesitan visa para ir a Estados Unidos. United Airlines tiene 2 vuelos diarios de Bogotá a Houston, donde se puede hacer conexión para ir a Chicago. Los principales atractivos están muy cerca entre sí, y alojarse en el Loop o en The Magnificent Mile permite ahorrar dinero en transporte, pues podrá caminar a los puntos turísticos. Dónde alojarse: Hyatt Regency Chicago (chicagohyatt.com). Precios, desde 98 dólares (178.000 pesos), en habitación sencilla. Travelodge Chicago (traveloadgechicago.com). Precios, desde 109 dólares (198.000 pesos), en habitación sencilla.




