Caracas.- La cifra de víctimas mortales por los dos fuertes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela hace más de una semana aumentó a 2,595, informó este jueves la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien también rechazó las acusaciones de que el Gobierno haya reaccionado con demora frente a la emergencia.
Durante una rueda de prensa, acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, Rodríguez indicó que hasta el momento han sido rescatadas 6,462 personas. Sin embargo, las autoridades no ofrecieron un balance actualizado sobre el número de desaparecidos.
La mandataria interina defendió la actuación de su administración ante la catástrofe y aseguró que la respuesta fue inmediata desde el momento en que ocurrieron los sismos.
«Fue una tragedia natural de una magnitud que jamás imaginamos, aunque sabíamos que un sismo podía ocurrir en nuestro país. No esperamos uno, dos ni tres días. Actuamos de inmediato», afirmó.
Pese a ello, el Gobierno continúa sin informar oficialmente cuántas personas permanecen desaparecidas. Esta semana señaló que, al momento de los terremotos, unas 30,000 personas se encontraban en el estado La Guaira. De ese total, más de 6,000 fueron rescatadas y unas 13,000 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de familiares y amigos, mientras que el paradero del resto sigue sin esclarecerse.
Por su parte, las Naciones Unidas estiman que alrededor de 50,000 personas podrían estar afectadas por la tragedia. Paralelamente, las redes sociales continúan llenándose de fotografías y datos de personas desaparecidas, incluidos niños, adultos mayores y familias enteras, cuyos allegados solicitan información para facilitar su localización.
En relación con las víctimas mortales, Rodríguez aseguró que instruyó a las autoridades a identificar cada uno de los cuerpos recuperados antes de proceder a su sepultura.
«Nadie va a una fosa común», afirmó la presidenta encargada, al explicar que el proceso de identificación se realiza inicialmente mediante huellas dactilares y fotografías, y que, cuando estos métodos no son suficientes, se recurre a la odontología forense para confirmar la identidad de las víctimas.




