Brasil y Marruecos firmaron un empate 1-1 en el Estadio New York New/Jersey, en un partido que tuvo intensidad, momentos de buen futbol y una asistencia de 80,663 personas.
El equipo marroquí arrancó mejor, dominó el mediocampo en los primeros minutos y logró acomodar a una Brasil dirigida por Carlo Ancelotti, que tardó en acomodarse dentro del terreno de juego.
Desde el arranque, Marruecos salió bien plantada y con presión alta. Apenas al minuto 3, Roger Ibañez cometió una falta fuerte que le dio a los africanos su primer tiro libre hacia la portería brasileña, aunque la defensa logró rechazar el peligro. En los primeros 15 minutos, el equipo de Mohamed Ouahbi controló el ritmo del partido, ganó terreno en medio campo y llegó con frecuencia al área de Brasil.
La recompensa para Marruecos llegó al minuto 20, cuando Ismael Sairabi aprovechó una mala salida de la defensa brasileña, le ganó la posición al zaguero y quedó solo frente al arco para definir sin perdonar. Después del gol, Marruecos volvió a tomar el control de la pelota y buscó el segundo tanto con llegas peligrosas.




