Por: Franklin Castillo
La decisión del presidente Luis Abinader ordenando la detención de toda actividad minera en el proyecto Romero, en la comunidad “El Valle”, del distrito municipal de Sabaneta en San Juan de la Maguana, ha generado reacciones encontradas en diferentes sectores de la sociedad dominicana, por sus complejidades y las consecuencias respecto a los daños irreversibles, que, según ambientalistas, representa su explotación.
Aunque muchos califican la medida de apresurada, con ésta el primer mandatario llevó paz, tranquilidad y sosiego a miles de familias de la provincia San Juan y otros puntos del país que mantienen por años un plan de lucha para evitar la extracción del oro y otros minerales de sus suelos.
Con la atinada, sabia y responsable disposición, el primer mandatario no solo paralizó las acciones de exploración sino, que detuvo a un pueblo que, aunque hayan pretendido venderle que dicha explotación se hará bajo una nueva modalidad, siente su coexistencia amenazada y, que producto del manejo del tema a través de los medios de comunicación, pudo haber exacerbado los ánimos y desencadenar en un hecho lamentable jamás deseado.
Expertos ambientalistas, entre ellos Luis Carvajal, sostienen que una posible explotación en “El Valle”, generaría consecuencias graves en la zona, por las características de sus cuencas hídricas, que, por sus fragilidades, podría afectar seriamente el agua para la producción agropecuaria y el consumo humano.
La entrega y determinación expresada el domingo 3 del presente mes, bien pudieran aprovecharse para impulsar un plan de reforestación en la cordillera Central, madre de las aguas en la República Dominicana, que involucre los sectores que promueven la preservación de los recursos naturales en la provincia San Juan.
Que dicha iniciativa, sea incluida en las actividades contempladas a desarrollar hasta tanto lograr que el Poder Ejecutivo emita un decreto declarando la zona de “El Valle”, como área protegida, ya que la alocución del presidente Abinader respecto al tema, podría considerarse como una medida paliativa.




