Las instituciones de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo para prohibir la creación de imágenes sexualizadas generadas con inteligencia artificial sin el consentimiento de las personas afectadas.
El pacto, cerrado durante la madrugada de este jueves, prohíbe los sistemas de IA cuyo único propósito sea generar este tipo de contenido o material de abuso sexual infantil.También incluye restricciones para herramientas de uso múltiple que no cuenten con“medidas de seguridad razonables” para evitar la difusión de estas imágenes.
La medida entrará en vigor el 2 de diciembre de 2026 y surge tras la polémica provocada por la generación de fotografías con Grok, la herramienta de inteligencia artificial de la red social X, que tendrá hasta finales de este año para implementar mecanismos de protección adecuados.
“Nuestras empresas y ciudadanos quieren dos cosas de las reglas de inteligencia artificial: poder innovar y sentirse seguros”, afirmó Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la política digital.
La iniciativa fue impulsada por Españajunto a Francia y Alemania, añadiendo nuevas limitaciones a contenidos que ya estaban perseguidos por las legislaciones penales de los Estados miembros.
El ministro español para la Transformación Digital, Óscar López, aseguró que España busca liderar un modelo europeo de IA “más confiable”.
El acuerdo también aplaza hasta diciembre de 2026 la obligación de incorporar marcas de agua a contenidos generados con IA, como fotos, videos y audios, para facilitar que los usuarios identifiquen cuándo han sido creados por una máquina.
Asimismo, la UE retrasó hasta el 2 de diciembre de 2027 las obligaciones previstas para sistemas de alto riesgo, incluidos aquellos utilizados en infraestructuras críticas, entidades bancarias, procesos de contratación laboral o controles fronterizos. Según las instituciones europeas, la decisión responde a que Bruselas aún no ha definido los requisitos técnicos que estos sistemas deberán cumplir para garantizar seguridad y respeto a los derechos fundamentales.
La reforma también contempla flexibilizar ciertas exigencias regulatorias para reducir la carga burocrática sobre las empresas.
Sectores como dispositivos médicos, juguetes o ascensores quedarán exentos de demostrar nuevamente la seguridad de sus sistemas de IA si ya cumplen normas sectoriales similares.
Por su parte, la eurodiputada Arba Kokalaridefendió la reforma señalando que Europa necesita fomentar la innovación y apoyar a las empresas emergentes. Sin embargo, la organización CCIA Europe criticó los cambios y afirmó que existe una gran diferencia entre el discurso político sobre simplificación regulatoria y los resultados concretos obtenidos.




