El historiador cubano Rafael Rojas afirmó este lunes en una entrevista con EFE que no ve «señales o evidencias» de una operación militar de EE.UU. en Cuba como la que culminó con la captura el 3 de enero del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y apuntó que Washington parece apostar por la «presión» a La Habana mediante «efectos colaterales», como el fin de los envíos de petróleo desde Caracas a la isla.
«No veo señales o evidencias de que EE.UU. esté pensando en una operación militar a la Venezuela en Cuba. Todo parece indicar que EE.UU. está apostando por la presión que pueden ejercer efectos colaterales de la operación en Venezuela», afirmó Rojas, profesor del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México y reputado historiador cubano, en una conversación con EFE en su casa de Ciudad de México.
«Al mismo tiempo – aseveró –, EE.UU. está haciendo ofertas de negociación, que no parece que estén teniendo buena recepción del lado cubano».
El experto en historia intelectual y política de Latinoamérica, que lleva varias décadas en México, señaló que actualmente en La Habana se superponen dos elementos: el «duelo» por los 32 cubanos que fallecieron en el ataque militar de Washington a Venezuela y la «tensa forma» en que los aliados chavistas están procesando la captura de Maduro.
El cambio en el estilo de Gobierno de Venezuela
Por un lado, Rojas aseguró que «hay una lectura en favor de la tesis de la traición», al compararla con otros procesos de líderes bolivarianos que han sido sucedidos por otros regímenes donde el nuevo gobernante abandona la línea bolivariana, como fue el caso de Ecuador con Lenín Moreno (2017-2021) tras Rafael Correa (2007-2017).
«Otros lo ven como una transacción inevitable, como un retroceso táctico, para negociar con el presidente estadounidense Donald Trump», explicó el autor de ‘Tumbas sin sosiego. Revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano’ (2006), Premio Anagrama de Ensayo.
«Pero desde luego hay un cambio en el estilo de Gobierno de la (presidenta encargada de Venezuela) Delcy Rodríguez: no es el tipo de gobierno confrontacional de Maduro con EE.UU., y ese cambio también se refleja entre la nueva Venezuela y Cuba. Los comunicados de Caracas que aluden a Cuba son tremendamente fríos, se le baja el tono al antiimperialismo», agregó el autor.
En este sentido, apuntó que «lo ocurrido en los últimos días demuestra que la negociación sigue en curso. Y el Gobierno venezolano actual está tomando medidas que responden a demandas como la liberación de presos políticos y el ofrecimiento de hasta 50 millones de barriles de petróleo a EE.UU.».
Frialdad de Rusia y China ante la «nueva Venezuela»
En este contexto, Rojas, graduado en Filosofía en la Universidad de La Habana, subrayó que es importante analizar la actitud en la región de los tradicionales aliados internacionales de los gobiernos bolivarianos como son Rusia y China en respuesta a la intervención militar en Venezuela y la detención de Maduro, quien se encuentra en Nueva York a la espera de juicio por varios delitos de narcotráfico.
«Evidentemente, hubo un repliegue de China y Rusia desde antes de la operación del 3 de enero, especialmente a finales de 2025 cuando EE.UU. empieza los ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico. Ahora entendemos un poco mejor el asunto. China se estaba enfocando en la tensión con Taiwán y Rusia seguía concentrada con su invasión a Ucrania pero también viendo con simpatía los amagos de anexión a Groenlandia por EE.UU.«, subrayó.
El Gobierno cubano ha calificado el ataque militar estadounidense a Caracas como «inaceptable y bárbaro» y ha insistido en reiterar su «respaldo y solidaridad con el pueblo y el gobierno venezolanos» además de exigir la liberación de Maduro.
La Habana y Caracas mantienen una alianza estrecha en lo político y lo económico, y desde el año 2000 han mantenido un acuerdo por el que la isla ha recibido crudo venezolano, a cambio de la prestación de servicios profesionales, principalmente médicos, profesores y también personal militar.




