Aclaración histórica sobre el artículo «Descendientes del hombre romo»

No me explico cómo un petromacorisano, como J. C. Malone, oriundo del barrio de Miramar, descendiente de la distinguida migración Cocola que vino al país, entre finales del siglo XIX y principios del XX, procedente de las islas de habla inglesa del Caribe y supuesto amigo de la familia, pudiera redactar un artículo tan alusivo a ciertas personas sin el conocimiento real y con tantos garrafales errores.

Desde muy joven Julio César Malone , actualmente alias J. C. Malone, se interesó en temas de historia, derecho, economía, etc. , y para lograr fortalecer sus escasos conocimientos de entonces, se granjeó la amistad de mi primo Georgito Hazim Hazim, quien vivía en la calle Sánchez, en línea casi invisible del área Cocola, y poseedor de una de las bibliotecas más grandes y diversa del país en la época. Entre las lecturas que se le permitían, las discutibles conversaciones y la oportunidad de, en cualquier momento, intercambiar opiniones con los intelectuales como Víctor Villegas, Jottin Cury, Hugo Tolentino Dip, don Eduardo Sánchez Cabral, Dato Pagán, Corpito Pérez, René del Risco Bermúdez o Nadal Walcott, asiduos visitantes de la casa. También podríamos destacar que Georgito era primo hermano de John Lindbergh Hazim Subero y Oscar Gilbert Hazim Subero, abogado, catedrático, diplomático en varios países, a quien también solía visitar para charlar y quien, de paso, era el hermano del que J. C. Malone (no Julio César Malone) ha llamado despectivamente “ El hombre Romo”.

En su artículo, escribió cosas que no son verídicas y debe ser porque, aparentemente , él desconoce bien los datos de la Historia de Johnny Hazim.

Su nombre completo es: JOHN LIMBERT HAZIM SUBERO.

Amante del deporte de caza y pesca, razón por la cual, desde muy joven, asistía con sus familiares a la casa que poseían sus padres en la playa de Guayacanes. Luego, casó con Nabija Albainy, oriunda de Salcedo, de padres libaneses.

Trabajó con la “Jorge Hazim y Hermanos, C. Por A.”, fundada desde el 1906, por su tío George (padre de Georgito) y, más adelante, en 1962, con la “Casa Bermúdez & Cia., C. por A.”, como representante de ventas para la zona Este del país.

Entre sus relatos dice que Johncito y Chago nunca vivieron en Guayacanes. Sepa él que ellos tenían dos residencias, una en San Pedro, primeramente, en el barrio de Miramar, en la calle Sánchez esq. Antonio Molano, residencia que él muy bien conocía, por ser asiduo visitante, y que pertenecía a la compañía “Jorge Hazim y Hermanos, C. Por A.” Luego, se mudaron a una casa que construyeron, con su propio peculio, en Villa Velázquez, en la calle Gral. Duvergé, en un terreno que le compraron al Sr. Antonio-Toñito-Saleme.

Los hijos de Johnny y Nabija, Johncito y Chago, asistían a la playa de Guayacanes desde que estaban en gestación de su madre y, luego, en su niñez, también con sus abuelos, Don Juan y doña Ana Rita. Después del fallecimiento de ambos, iban, de igual forma, todos los fines de semana y en las vacaciones de verano se pasaban los 3 meses “inmersos” en ésa playa de Guayacanes.

A tal punto era su asistencia que, hoy en día, Johncito tiene su residencia ahí y es unos de los mejores pescadores de “pesca de balsa” de la zona. Sale diariamente junto con todos los pescadores locales, pasando la noche y madrugada en ese menester.

No sé si sabe el que escribió ése artículo que los terrenos donde, actualmente, están el parque y la Cancha de Baloncesto, que está al lado de la Iglesia Católica, fueron donados por ésa familia y su compañía, para el bien de la comunidad playera. Actualmente, es el Centro de ése Municipio y se utiliza para todo tipo de actividades.

Johnny sí fue una persona que siempre le gustaban las fiestas y, además, era un gran bailarín, de todo los tipos de música que se escuchaban en la época. Practicaba su destreza en todas las fiestas sociales.

Dr. Carlos Juan Musa Hazim

Nota:
Se le llamó “LA ARENA”, al lugar de la “zona de tolerancia” por el terreno arenoso que había, debido a los desechos que dejó la draga del Ingeniero Benítez Rexach, cuando limpió la Ría del Higuamo en los años ‘40s.

Él tuvo un carro Oldsmovil, Rojo y Blanco, CONVERTIBLE, del año 1956, con 2 muffler, y motor 350 de HP. Johnny casó, a finales de los años 50’s, con Nabija Albainy y, en el año 1962, le vendió su vehículo a un comerciante conocido esta ciudad como “El Moreno”, quien tenía una cafetería nocturna que todos conocíamos como “Transnochador El Moreno”. En ése entonces, para cuidar a su hijo, “El Morenito”, lo acomodaba a dormir debajo del mostrador. Con el paso de los años, “El Morenito” se convirtió en un empresario artístico. Hace mucho que no sé de él.

En el año 1967, el Sr. Rafael Antún, quien entonces era el Presidente de las “Estrellas Orientales”, le vendió un Chevrolet Impala Rojo, de 4 puertas, del año 1964, al Sr. Antonio Ibarra, alias TOÑÉ, quien era el dueño de una Casa de Prostitutas en La Arena, y todos le llamábamos al lugar “TOÑÉ”. Él sí era quien paseaba y exhibía a sus prostitutas. Se circunscribía al área del Puerto de esta ciudad y, sobretodo, asistía el día que llegaba un nuevo barco, de los que venían a buscar el azúcar para exportación que generaban los 6 ingenios azucareros de la zona. Ahí, TOÑE exhibía sus productos. Luego, les daba una vuelta por el Parque Duarte, y seguía por toda la Ave. Independencia, hasta el Ingenio Porvenir, donde hacia el mismo recorrido, hasta llegar a su “nido”. Por lo tanto, no era Johnny Hazim quien las exhibía.

Conozco a Julio Cesar Malone, el dominicano, personalmente, al que no estoy seguro de conocer es a J. C. Malone, el norteamericano. Calculando su edad, entiendo que debe tener unos años menos que el suscrito, quien próximamente cumpliré 80 años de vida. De haber acertado en su edad, J. C. Malone, para esa época era un menor de edad, y no creo que pudiera haber sido testigo de lo expresado en su denigrante y despectivo artículo titulado “Descendientes del hombre romo”, publicado en el Listín Diario del 10 de septiembre del pasado año, y refiriéndose a mi primo John Lindbergh Hazim Subero.

No es verdad que Johnny Hazim iba donde “Julito lo Perro” (alias ”Julito Jau Jau”; así le decían) a repartir “romo”; ni tampoco donde “Guazabal”, “Aridia”, “El Mapa”, “Digna”, “El Triángulo”, “Los Mosquitos o Macos”, “Bar Antillas”, o a comer frituras donde “La Tía” o sancocho donde “Camarón”, ni en ningún otro de los “Cafés” que habían en “La Arena”. Él era el Agente Vendedor de la Casa Bermúdez, C. por A. en SPM y ése era su trabajo, promover sus productos; pero él sí tenía sus propagandistas que se encargaban de esa zona. Recuerdo a mis amigos “Roquí “ y “Suro”.

Aparentemente , el objetivo del artículo realizado, a propósito, es para un “supuesto amigo de la familia” echarle más fuego al caso de Chago y “hacer leña del palo caído”. El blanco principal es Santiago Hazim Albainy y, como víctima colateral, su hija Yamilet. En la fecha relativa al comentario de la Plaza de la Bandera, ella tenía apenas la mayoría de edad. Qué malicia podría tener una joven de ésa edad? Solamente una mente maliciosa, como la de este “supuesto amigo de la familia,” podría expresarlo de ésa forma.

La propiedad que le señalan a Chago en Casa de Campo, la compró hace más de 15 años.

¿Qué le ha motivado a inventar y escribir todas esas mentiras y falacias, todas estas distorsiones, cuyo sustento no podrá defender o demostrar frente a foro alguno? ¿Será por resentimiento social? Lo dudo, pues una persona que emigró a la ciudad de New York y se desarrolló profesionalmente en ésa urbe, de haber cargado con ese lastre, lo habría superado con el tiempo. De hecho, ya no es Julio César Malone, de Miramar, San Pedro de Macorís, ahora es J. C. Malone, norteamericano, de New York.

Me inclino a decir que J. C. Malone responde a intereses políticos contrarios al partido de gobierno, y su objetivo es desacreditar todo lo que suene a gobierno, Presidente, PRM, etc.; temas que no son ni serán nunca de mi interés.

AHORA YO ME PREGUNTO: ¿QUÉ HOMBRE DE SAN PEDRO DE MACORÍS Y PORQUÉ NO?, DE DIFERENTES PARTES DEL PAÍS, EN LOS AÑOS 40’s, 50’s, 60’s,70’s y TAMBIÉN HASTA DE LOS 80’s; NO VISITÓ “LA ARENA”.

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