Hacer ejercicio en las calles contaminadas de la ciudad puede provocar problemas respiratorios, pues la inhalación de humos tóxicos cancela los beneficios de mantenerse en forma, según sugiere una investigación.
Según los científicos del ‘Imperial College’ de Londres y la Universidad de Duke en EE.UU., el daño causado al respirar los vapores del tráfico supera los beneficios de la actividad física.




