El desarrollo del turismo de una región u otra depende en gran medida de la facilitación de los viajes.
Ello puede funcionar como una herramienta para fomentar la creciente demanda y generar desarrollo económico, creación de empleo y comprensión internacional. Sin embargo, el avance hacia la facilitación de los viajes será tema en las agendas del sector para este 2017, sobre todo en un contexto donde las economías mundiales buscan estimular sus exportaciones y su crecimiento económico.
Si bien, son importantes los pasos logrados en las últimas décadas en la facilitación de los viajes turísticos en muchas regiones del mundo, todavía queda margen para avanzar considerablemente, considerando las posibilidades de aprovechar al máximo las tecnologías de la información y la comunicación para mejorar los procedimientos de visado.
Según Julio Orozco, Director de Turismo Sostenible de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), la facilitación de los viajes es un término amplio que define todos los servicios y facilidades que tienen que ver con el traslado del posible visitante desde su punto de origen hasta el destino en cuestión y está plenamente asociado con cuestiones básicas de manejo y control: las políticas sobre la concesión de visas y las cuotas, las normas para viajar y los impuestos, así como los procesos y servicios correspondientes en materia de inmigración.
En consonancia con lo establecido en las resoluciones 139 (V), 180 (VI), 243 (VIII) y 578 (XVIII), así como el Código Ético Mundial para el Turismo, organizaciones regionales como la AEC, ponen cada vez más énfasis en la necesidad de abordar políticas anticuadas sobre las visas, los viajes y la grabación de impuestos que pueden constituir obstáculos para el crecimiento de la industria de los viajes y el turismo.




