Un hombre armado abrió fuego durante una fiesta de Año Nuevo este domingo en un concurrido local en Estambul a orillas del río Bósforo, matando a al menos 39 personas, entre ellos muchos extranjeros, y luego huyó del lugar.
Cerca de 500 a 600 personas estaban en el club nocturno Reina cuando ocurrió el ataque, cerca de las 01:15 hora local (2230 GMT), dijo la cadena CNN turca. Algunos saltaron a las aguas del Bósforo para intentar salvarse y fueron rescatados luego por la policía.
Las autoridades hablaron de un solo atacante, pero algunos reportes, incluida información en redes sociales, sugerían que habría más. El gobernador de Estambul, Vasip Sahin, dijo que el agresor usó un «arma de largo alcance» para disparar «brutal y salvajemente» contra la gente, refiriéndose aparentemente a un rifle de asalto.
El ataque sacudió a Turquía, tras un fallido golpe de estado en julio, que en los últimos meses ha sufrido repetidos ataques, de los que culpa a Estado Islámico así como a militantes kurdos. El país es miembro de la OTAN y que además integra la coalición liderada por Estados Unidos que lucha contra el grupo insurgente islamista.
Las fuerzas de seguridad en Europa estaban en alerta ante las celebraciones de Año Nuevo tras un atentado contra una feria navideña en Berlín, donde murieron 12 personas. Hace apenas unos días, un mensaje online de un grupo afín al Estado Islámico pidió ataques de «lobos solitarios» contra «celebraciones, reuniones y clubes».
El diario Hurriyet citó a testigos diciendo que los atacantes gritaban en árabe cuando abrieron fuego en el Reina.
«Nos estábamos divirtiendo. Todos comenzaron a correr repentinamente», dijo Sinem Uyanik, una mujer que estaba en el club, a Hurriyet, agregando que le pareció que había al menos dos personas armadas.
El incidente evocó el ataque de militantes islamistas en el club Bataclan, en París, en noviembre de 2015, en el que murieron unas 130 personas.




