El Ministerio de Salud reactivó la Comisión de Cuentas Nacionales en Salud (CNS), órgano que describirá y dará seguimiento al flujo de financiación, desde su origen hasta su destino, a fin de tener un mayor control e información precisa para la formulación presupuestaria.
En el acto, la ministra de Salud dijo que uno de los objetivos de las CNS es ayudar a los tomadores de decisión a entender las ventajas y desventajas relativas a la cobertura y acceso efectivo universal con el compromiso de alcanzar el máximo nivel del derecho a la salud.
Altagracia Guzmán Marcelino explicó que “no hay un reflejo mayor del compromiso del Gobierno Dominicano, presidido por el presidente Danilo Medina que el respaldo para contribuir con la transparencia, el acceso a la información pública y el fomento de la participación social”.
Mientras, la doctora Laura Ramírez, representante interina del organismo sostuvo que con este proceso se busca contribuir alcanzar mayor financiación y organización de los servicios de salud; aumentar la prioridad fiscal de salud de una manera eficiente, sostenible y fiscalmente responsable, reduciendo las desigualdades y aumentando la protección financiera.
Así lo explicó María Villa, viceministra de Planificación, quien manifestó que la Comisión de Cuentas Nacionales en Salud está conformada por instituciones de carácter público y privado que buscan apoyar, contribuir y producir información útil para la toma de decisión y la definición de políticas públicas en salud.
En tanto, la directora General Planificación y Sistemas de Salud, Dania Guzmán, basada en estudio de 2014 resaltó los cambios que se han realizado para contar con mayor detalle de las funciones y el tipo de proveedores hacia donde fluyen los recursos económicos.
En su ponencia, Guzmán resaltó que, a nivel preliminar, en los esquemas gubernamentales de financiación y de seguros obligatorios contributivos, los cuales incluyen al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) en sus dos regímenes, hubo un gasto corriente y de capital de RD$80 mil millones, equivalentes a 2.9% del Producto Interno Bruto (PIB), así como un gasto corriente per cápita de RD$7 mil 793.




