Hanoi.- La restauración de varios recintos del complejo de templos de los reyes Hung, fundadores de la nación vietnamita, fue vital para el despegue turístico y cultural de esta tierra santa.
Nguyen Xuan Cac, director del complejo, precisó que los servicios religiosos y turísticos que ofertan ahora las pagodas Ha y Gieng mejoraron considerablemente, y por ende aumentaron las visitas.
Aún prosiguen las obras en algunos rincones, a un ritmo acelerado para tenerlo todo listo para el Festival de los Reyes Hung, previsto para el 10 de marzo lunar, que cae 30 de marzo gregoriano.
Según estadísticas oficiales, más de un millón de visitantes han peregrinado al sitial histórico de la norteña provincia de Phu Tho tan solo en el pasado Tet (Fiesta de Año Nuevo Lunar).
Es una tradición de los vietnamitas expresar su gratitud a estos 18 monarcas al comienzo del año, fiel a la máxima de «al beber agua, recuerda el manantial», sin olvidar nunca sus orígenes.
En el caso de la dinastía Hung, el culto a los ancestros alcanza una connotación patriótica, de sincero respeto a quienes durante siglos hicieron de esta nación un lugar próspero e independiente.
El pasado año, la ceremonia inicial estuvo dedicada a Lac Long Quan y Au Co, progenitores de la estirpe Hung y de la nación vietnamita, de cuya unión nacieron las etnias nacionales.
Según la leyenda, el primogénito de dicha unión, Hung Vuong, creó un Estado independiente llamado Van Lang, que inició un periodo de desarrollo agrícola y victorias sobre los agresores foráneos.
Desde entonces, el culto a los reyes Hung echó unas raíces tan profundas en la cultura vietnamita, que en 2011 fue propuesto a las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (Unesco) como aspirante a patrimonio intangible de la humanidad.




