Don del amor

Benedicto XVI se deja escuchar: “Un amor que es salir de sí para ocuparse del otro y preocuparse por el otro”.

Los que aman y luchan crecen, van purificándose en la ruta de la experiencia. Todos debemos saber que hay un encuentro en ese trajinar de hombre. Esa es la vida lucha y amor.

La historia norma que en una lucha está el fracaso o el triunfo, el que entrega a los demás el amor que recibe de Dios, vive un ejercicio de vida sana.

Nunca se lucha solo, se es impulsado por el amor de Dios, se fortalece la razón y voluntad, ahí está toda la verdad de la vida. SIN DIOS NADA SOMOS.

EL DON DEL AMOR  es ayudar, respetar, impulsar una vida sana, dar salubridad, de manera que puedan dar vigor, decidir la propia vida en prosperidad.

Vemos una sociedad sin padres, hijos huérfanos con padres vivos. Padres ausentes del cuidado y educación. El negocio o la política es lo primordial, hasta se enojan porque los hijos no se desarrollan como ellos. No se dan cuenta que no se dedicaron a apoyarlos, corregirlos, vigilarlos y ser el ejemplo a seguir.

Hay que enfrentarse a los hijos, el DON DEL AMOR lo exige, es evidente, dejan a las madres la educación,  en sí, el amor de padre. El hijo necesita la energía y directrices del padre para crecer. Eso de gastar las energías en negocios y otras actividades y venir a la casa a descansar es negativo. La sociedad dominicana está muy mal por la ausencia de padres. Urge ser el esencial en el amor, la conversación educadora, saber que la mejor manera de criar a los hijos es amando sin limite a la madre de sus hijos, ellos son su otro yo. Y, en la sociedad ser uno más entre los hombres, entrar en relación, hacerse hermano entre los hombres de patria.

La vida enseña que todo hombre ha de enfrentar peligros, abandonar su propia persona con sus propios planes, cuando se encuentra en situaciones sin salida, para ponerse únicamente en las manos amorosas, acogedoras de Dios: CUANDO ESTÉN AGOBIADO VENGAN A MÍ Y YO LOS ALIVIARÉ. 

El gran traje para la vida es el que usa Jesús: el don del amor. Ese fue el traje de Duarte, Gandhi y Mandela.

Los dominicanos necesitamos una nueva generación con los apretados pantalones de la gran gala: El DON DEL AMOR DE DEFENSA DE PATRIA. Por no vestirlo se atreven venir a situarnos en la degradación de la dignidad humana.

El autor es vicealmirante retirado de la Marina de Guerra.

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Don del amor