DUVERGE.- Cientos de productores del Suroeste, Sur Central, Cibao y Línea Noroeste, con el apoyo de varios legisladores, decidieron conformar un movimiento de lucha unitario por la producción agropecuaria nacional, y porque se ponga freno a las masivas importaciones de distintos rubros alimenticios.
En la actividad, organizada por el Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (Conaleche), y que tuvo como anfitrión a la Asociación de Ganaderos de Duvergé, los participantes manifestaron su apoyo total e irrestricto al proyecto de ley sobre compras nacionales, depositado en la Cámara de Diputados.
Es el tercer encuentro de ese tipo que se celebra en las últimas semanas (los anteriores fueron en Luperón y Santiago Rodríguez), y el próximo en La Vega, el sábado 12 de junio.
Participaron representantes ganaderos, arroceros, cebolleros, porcicultores, productores de habichuelas, de pollo, de cebolla y ajo, entre otros renglones vinculados a la producción nacional.
Durante la actividad, realizada en la finca de Sixto y Nurys, en las afueras de Duvergé, el diputado Pelegrín Castillo, proponente del proyecto de ley sobre compras nacionales, consideró que “si no levantamos el sector agropecuario, no habrá seguridad alimentaria, ni recursos naturales, ni medio ambiente”.
Dijo que el sector agropecuario nacional necesita de una reivindicación histórica, debido a que sus aportes han sido decisivos, claves para lograr muchas metas.”La vigencia de los derechos depende de la lucha de los distintos sectores”, expresó.
Recordó que el DR-Cafta, en lo que concierne a la parte agropecuaria, no se negoció de la mejor manera, pero que ese acuerdo puede estar sujeto a revisión.
El proyecto de ley en cuestión persigue restablecer el contenido de la derogada Ley 27-01, que establecía la obligatoriedad del Gobierno dominicano de comprar productos nacionales para los planes sociales del Estado, incluyendo el desayuno escolar, ley que fue afectada luego de la aprobación del DR-CAFTA.
La diputada nacional Guadalupe Valdez dijo que el proceso de unidad entre todos los sectores productores es básico en torno a perseguir la aprobación de la ley, y que se tiene que generar confianza a lo que respecta a integrar a todo el sector agropecuario en República Dominicana.
Asimismo, explicó que quedó demostrado que este país no va a poder cumplir con uno de los Objetivos del Milenio, como es erradicar la pobreza, cuando la isla tiene 20 millones de personas, y siendo el comercio con Haití un tema de amplia discusión.
Dijo que el desayuno escolar debe ser sometido a una profunda revisión, en la que se le dé participación a los productores nacionales de leche, y tomando en cuenta los problemas que ha acarreado un programa que al año mueve más de 2,500 millones de pesos, suma que puede ser mayor a las operaciones de un grupo económico bien consolidado.
El senador Manuel Paula, de la provincia Bahoruco, dijo que la producción en todos los reglones es lo que le da fortaleza a la República Dominicana. “Tenemos el compromiso y la responsabilidad de apoyar todo lo que vaya dirigido al progreso”.
Eric Rivero, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Leche (APROLECHE), dijo que ese movimiento por la unidad tiene que ser contra los importadores que quieren dinero rápido. “Debemos hacer nuestra la ley de compras gubernamentales; es un reclamo que debemos hacer nuestro todos”.
Consideró que es contra esos importadores “que este movimiento de unidad nacional del sector agropecuario tiene que fundirse, de forma que nadie lo pueda romper. Los problemas de hoy son de los arroceros, pero los problemas de mañana pueden ser de los lecheros, y dentro de un mes pueden ser de los porcicultores y de los cebolleros”.
Explicó que todos los sectores vinculados a la producción nacional están comprometidos a apoyar el proyecto de compras nacionales.
Hecmilio Galván, asesor de Conaleche, dijo que todos los países sin excepción dan prioridad a sus productos locales en la compra y contrataciones del Estado.
También expusieron Darvin García, por los ganaderos de Duvergé; Felipe Troncoso, de Fegasur; Iván Tió, de Fenarroz; Angel Hernandez, por los productores de arroz del Noroeste; Manuel Matos, representante de los productores de habichuelas de San Juan, y Miguel Zaglul, por los porcicultores del Distrito Nacional.
Todos estuvieron de acuerdo en que los altos costos de producción, junto a las importaciones desproporcionadas de productos alimenticios, pueden hacer sucumbir la producción nacional.
Consideraron también que la firma del DR-Cafta “fue una gran traición a los productores agropecuarios en República Dominicana”, por lo que favorecen sea revisada la ley que dio paso a a dicho acuerdo.




