El procurador Radhamés Jiménez Peña dispuso este domingo el reforzamiento de la seguridad del Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal de Santiago, para evitar la fuga de los menores.
Jiménez Peña ordenó la instalación de garitas de vigilancia. Dijo que solicitará al jefe de la Policía mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, que aumente el número de miembros del cuerpo especializado de vigilancia para menores que se encarga de la seguridad del centro.
Al conversar con los menores recluidos en el centro, el procurador les exhortó a tener un buen comportamiento y al mismo tiempo les aseguró que hará todo lo que sea necesario para que los menores reciban clases formales, cursos y otras actividades.
El centro tiene unos 31 adolescentes entre 13 y 17 años de edad, todos varones, sancionados por homicidio, droga y otros delitos. El recinto tiene capacidad para albergar 72 menores, con tres módulos, uno para sancionados definitivos y otro para preventivos.
Además, cuenta con un tercero para jóvenes que han cumplido ya los 18 años dentro del centro.




