En una pelea accidentada -en el séptimo round el púgil israelí-estadounidense Yuri Foreman visitó dos veces la lona sin recibir un solo golpe tras su pierna derecha sufrir una seria lesión- el puertorriqueño Miguel Cotto conquistó el título mediano junior de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al derrotar a su rival por nocaut técnico en el noveno asalto.
Foreman, casi comenzando el séptimo round, se desplomó cerca de su propia esquina. Su pierna derecha falseó.
El combate continuó, pero Foreman ya era un peleador discapacitado (¿?) debido a que su pierna derecha no tenía estabilidad.
Apenas unos minutos después de sufrir la primera caída, volvió caer sin ser golpeado.
Hasta el séptimo asalto, según apreciación de este redactor, el combate estaba parejo, quizás con una ligera ventaja para el campeón.
El árbitro Arthur Mercante (Jr) detuvo las acciones para darle a Foreman un tiempo de descanso y ver si podía recuperarse.
Foreman, exhibiendo gran valentía y vergüenza deportiva, le dijo a Mercante que estaba en condición de seguir en la pelea.
Cotto aprovechó la lesión de su rival y lo atacó con furia, pero sus golpes no tenían la suficiente potencia para decidir el pleito por un nocaut flat.
Al terminar el round siete, la esquina del Foreman trató de "recomponer" la lesionada pierna derecha del destronado monarca amebeísta de las 154 libras.
Al comienzo del octavo round Foreman, con pundonor y eficiencia técnica, logró encajar efectivos puños que llegaron limpios al rostro de Cotto, quien reaccionó pegando también buenos puños.
Un momento confuso
En el octavo round, Foreman, cojeando de su lesionada piena derecha -sin estabilidad-, continuaba en el cruce de guantes…y llegó a golpear con fuerza a la cara de Cotto, quien se vio en apuros.
Sin embargo, Foreman, peleando con la estabilidad de una sola pierna (la izquierda), no podía penetrar su ofensiva con la efectividad que pretendía.
En cambio el boricua, con una fuerte combinación de gancho izquierdo y recto corto, estremeció la anatomía de su debilitado rival.
En un intercambio de golpes, Cotto conectó dos seguidos ganchos y aunque recibió un derechazo en recto de Foreman, éste, por la inestabilidad de su pierna derecha, casi vuelve a besar la lona…¡fue el momento en que la esquina de Foreman lanzó la toalla a la lona!.
Al registrarse este incidente, se produjo la confusión. Los miles de fanáticos que atestaron el moderno Yankee Stadium de Nueva York, los periodistas y los miembros de la cadena HBO que transmitía el combate, (que fue visto en Santo Domingo) dieron por "terminada" la reyerta.
Parecía que Cotto había ganado la pelea por abandono de los seconds de Foreman.
Pero no, el árbitro Arthur Mercante, en atención a lo que establece el nuevo reglamento del boxeo profesional, determinó que "la pelea no podía terminar de esa manera".
Y es que por el hecho de que se haga el lanzamiento de la toalla al ring, un combate no debe darse por concluido.
Mercante, aunque consultó al médico del cuadrilátero, ordenó que la pelea tenía que seguir. Y continuó el combate en el octavo round.
Pero en el noveno asalto, cuando habían pasado unos 43 segundos, Foreman ya no tenía estabilidad…su segunda pierna (la izquierda) no aguantaba.
Cotto volvió a tener esa ventaja. Y conectó un fuerte gancho de izquierda que llegó a las costillas de Foreman quien cayó al piso, lo que obligó a Mercante a terminar las acciones y declarar ganador, por nocaut técnico en el noveno asalto, al boricua que mejoró su expediente profesional en 35-2 con 27 triunfos por KO.
Mientras que Foreman sufrió su primer revés en 29 peleas al tiempo de que dejó escapar su corona mediano junior de la AMB.
Con este triunfo Cotto logró conquistar su tercera faja del mundo. Y de esa manera pasa al exclusivo grupo de boxeadores latinos ganadores de tres coronas mundiales en diferentes divisiones.
Cotto, además del cinturón mediano junior que acaba de ganar, había sido monarca de las categorías welter junior y welter.




