Gracias a su localización privilegiada (entre las instalaciones de esquí de los tres valles), Courchevel alberga, durante todo el año, a deportistas y entusiastas de la montaña en un marco altamente seductor.
Pero, cuando llega el invierno, todo se centra alrededor de los deportes de nieve, las increíbles pistas blancas y los shuttles a las distintas estaciones. Es por esto que al hablar de los Alpes Franceses, pensamos en las altas montañas eternamente cubiertas de nieve que acaban más allá del mar de hielo en el pico del Mont Blanc. Claro, todo esto sin una perfecta acomodación de lujo, no vale de mucho.
Motivados por su pasión por las montañas y los hermosos destinos de latitud, dos familias combinaron sus ideas visionarias para crear este mágico y único hotel, líder en su categoría en Courchevel 1650. Este último dígito se alza por estar a esa exacta altura del suelo cero de Lyon, Francia.
Este prestigioso hotel toma su nombre de la montaña y villa del Himalaya, un envidiable destino para deportes de invierno.
Por tanto, verdaderamente apropiado para un alojamiento que se asienta en el área de esquí más grande del mundo y en el corazón del más vibrante desenfreno de esquiadores de todo tipo.
Construido al estilo tradicional de los chalets con paneles de madera y tuberías de cobre que le dan un toque cálido e íntimo, el Hotel Manali evoca un aire sutil de la India y lo más prestigiosos valles, además de ser el primer hotel de 4 estrellas en Courchevel 1650 que ofrece acceso directo a las pistas de esquí.
Sus 34 habitaciones y suites (grand suite, de lujo, clásicas y familiares), ofrece balcones y terrazas, además de una posición ventajosa para una panorámica perfecta y una vista privilegiada por encima de las pistas.
La bienvenida oficial la ofrece el ambiente que se allí se respira, con finas y únicas piezas esculpidas en madera y discretamente presentes en los distintos espacios del hotel. Esta misma decoración se encuentra en las habitaciones, teletransportando al huésped a destinos exóticos y sofisticados, pero con un toque clásico. Las suntuosas y finas colchas realzan los tonos de luz natural que se respira en la recámara ofreciendo un retiro de un día completo de esquí al máximo confort.
Si a esto le agrega las pantallas planas en la habitación, un sistema de sonido que puede disfrutar hasta en un baño de burbujas e Internet ilimitado wi-fi, notará que lejos de estar desconectado del mundo, el Hotel Manali se asegura de estar a la vanguardia con el siglo 21 en todo momento.
El balance entre tradición de la India y tecnología aseguran de su estadía un alto nivel de comodidad.
Manali dispone de gastronomía de primera de la mano del inmejorable Chef: Christian Salin. Quien crea un buffet todas las mañanas que despierta la creatividad individual, ya que permite realizar innumerables combinaciones diariamente. Ya sea, del menú continental o británico.
Por las tardes, una barbacoa es organizada al aire libre en la terraza para que los esquiadores sólo se acerquen a tomar un bocado y continuar con su aventura, a través de una gran selección de platos. Las noches son mágicas, pues Salin promete combinaciones selectas con un inventivo menú gourmet a la luz de la luna.
Esto puede disfrutarse en espacio techado para los más reservados, acompañándoles los postres más deliciosos de Courchevel.
Y si todo esto aún no le relaja y prefiere llevar la comodidad a otro nivel, Hotel Manali se anticipa a sus necesidades. Luego de un día completo de esquí, el Mahayana Spa es un oasis de serenidad. Podrá disfrutar de un momento relax en la piscina, el sauna, el baño de vapor o hacer ejercicio en el gimnasio moderno y bien equipado.
Si usted elige pasar sus vacaciones esquiando en los Alpes Franceses, este viaje se convertirá en una aventura para los principiantes y los expertos igualmente.
Pero recuerde hacerlo con estilo en el Hotel Manali que tiene algo especial para cada uno.




