El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez fue dado de alta este viernes, por la mejoría que presentó en su cuadro clínico luego de haber permanecido en observación en el Centro de Medicina Avanzada y Teleconferencia (CEDIMAT), de la Plaza de la Salud.
El religioso fue ingresado ayer tras sufrir una baja de presión luego de levantarse producto de un cambio brusco de posición que le provocó un desmayo, según informó el director del centro, Pedro Ureña.
Ureña, cardiólogo y médico de cabecera de López Rodríguez, dijo que el prelado se encuentra estable, aunque debe permanecer en reposo por unas 48 horas.
Según informes, el cardenal fue enviado a su casa con un equipo médico para monitorear su presión y cualquier cambio que se presente.




