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De mí bitácora: el ejemplo a seguir

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No dejamos atrás, en el olvido los años de familiaridad hermandados, respeto, paz y alegría que vivimos en el solar macorisano de cangrejos y el sereno río Higuamo. ¿Por qué este grato recuerdo? ¡Oh Dios! Hoy nos merodea el asalto asesinato hasta por un celular, motor. Drogas. Menores de edad en grupo asaltando y en el consumo de drogas. Hombres en la época del colmillo y garras asesinando mujeres. Etc… Esto nos cuestiona. ¿Qué tiene el ser humano dominicano en esta barbarie? Lo más grave es la irresponsabilidad del padre de familia. Juventud huérfana con padre vivo. No es la pobreza que siempre la hemos tenido. El padre de familia cuestionarse en sinceridad consigo mismo y ver a su hijo perdido, abandonado. Darle vida a la responsabilidad social, educar con el ejemplo.

Meditando solté el bolígrafo. Las fieles neuronas me llevan a mí bitácora de las lecturas en Cannes, Francia, 1953. De un padre educado, líder de la ciudad griega Metilene. Es lo que se necesita, un verdadero padre Pitaco (C. 600 a.c) general que derribó a Melancro tirano de Lesbos. El pueblo puso en sus manos el gobierno, durante 10 años impuso el orden y bienestar a la ciudad. Al retirarse el pueblo agradecido le donó un terreno con el nombre Pitacio. Solicitó lo recortaran diciendo. “La mitad es mejor que el todo”. Creso le ofreció riquezas, no las aceptó diciendo que tenía el doble de lo que quería. Un herrero mató con un hacha a su hijo Tirreo. Los Cumeos le enviaron el asesino a Pitaco, quien después de informarse lo liberó diciendo. “El perdón es mejor que la venganza”.

Conversando lo cuestionaban y decía. “Es difícil ser bueno”. “El mando revela al hombre. Al preguntarle que es lo mejor, dijo “el hacer el bien lo que se hace”. Al preguntarle Creso cuál es el mayor poder. Contestó. “el de la tabla pintada”. Refiriéndose a la ley. Decía que hay que conseguir la victoria sin sangre. A Ficacio que repetía que hay que buscar un hombre de bien. Contestó. “Por mucho que lo busques no lo encontrarás y a los que le preguntaban que es agradecido. Respondió. El tiempo; “incierto”, el futuro; seguro. “La tierra”; inseguro. “el mar”.

Decía que es propio de las personas inteligentes prever las cosas difíciles antes de que sucedan para que no sucedan; y de los valientes, resolverlas bien cuando suceda. “No predigas lo que quieres hacer; porque si no lo consigues serás objeto de burlas”. “No maldigas tu infortunio por temor a su venganza”. “Devuelve el préstamo recibido”. “No hables mal de un amigo, ni siquiera de un enemigo”. “Practica la piedad, ama la moderación, mantén la verdad, la lealtad, el hábito experimental, la rectitud, el compañerismo y la atención”.

Escribió varios versos. Leamos este.

Con un arco en las manos y un carcaj provisto de flechas hay que salir al encuentro del hombre maligno.
Porque la lengua de su boca no expresa nada leal.
Ya que su corazón alberga una intención equivoca.

Compuso elegías, en unos seiscientos versos y escribió en prosa sobre las leyes para sus conciudadanos. También sentenció. “Conoce el momento oportuno”.

Sobre su tumba está grabado este epigrama:
Con familiares lagrimas a Pitaco llora
Esta isla sagrada de Lesbos que lo engendró.

Hoy le entrego esta gran verdad que sentencia Ralph Waldo Emerson. “Los seres humanos son lo que sus padres hacen de ellos”.

El autor es vicealmirante retirado de la Armada Dominicana

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